13 abril 2016

¿Abrazar o besar?

¡Hoy regalo besos! o mejor ¡abrazos!
¿Alguno lleva tu nombre? :)

Y es que,...si te dieran a elegir entre un beso o un abrazo... ¿con cual te quedarías?, ¿es algo que tienes claro o tendrías que pensártelo?

Resulta que hay un día internacional del beso, precisamente hoy.
Pero San Google dice que también hay un día mundial del abrazo, allá por el 21 de enero, así que si tienes intención de decantarte por uno u otro según la importancia que tengan en google, vas listo :D

Y es que sí, el beso está muy bien, es muy agradable, libera endorfinas, sienta genial, que casi con toda seguridad vas a querer repetir y todo eso.

Pero es que con un beso, puede que el % de piel que esté en contacto con la otra persona sea ínfima.
Vale, si nos ponemos en plan 'macho man con la líbido por las nubes', el beso puede ser en la más tórrida de las situaciones y con un contacto mucho más amplio, pero la mayoría de los besos que pueden producirse entre dos personas a lo largo de un día serán en la mejilla, contra otros labios, una suave caricia en un hombro, en una mano...

Puedes ponerle connotación sexual o simplemente un contacto efímero.

Pero... ¿qué ocurre cuando abrazamos a alguien? o ¿cuándo nos abrazan? o ¿cuándo compartimos un abrazo?

No puedes dar un abrazo con distancia de por medio.
No puedes lanzar un abrazo, tienes que tener a la otra persona en tu radio de acción para poder achucharla, rozarla, sentirla, estrujarla.

El contacto en el abrazo es mucho más amplio, más pleno, a mi modo de ver,  más íntimo.

Te acerca más un abrazo a la otra persona, que un beso.
¿qué puede haber más placentero que perderse entre los brazos de alguien?
¿o acurrucar a alguien entre tus brazos?
¿o ser acorralada mientras aprietas sin dejar ir pero con la convicción de que es ahí y en ese momento donde quieres estar?

La sensación de seguridad y bienestar que puede provocar un abrazo, no es comparable a la de un beso.

En un abrazo la parte del cuerpo que entra en contacto no tiene nada que ver con la que lo hace al dar o recibir un beso. Es inmensamente mayor, lo que provoca que puedas sentirlo con muchísimas más terminaciones nerviosas y que el placer sea mucho más duradero.

Que sí, que un beso puede ser muy especial, pero un abrazo puede llegar a ser mágico.

Que estamos intentando comparar churros con merinas, eso también, pero si hubiese que elegir alguno, por exclusión, ¿cuál sería?

El beso puede ser de amistad, pasional, sexual...
El abrazo será de reencuentro, de necesidad, de amistad, de complicidad,...

Creo que los adjetivos podrían vincularse casi todos a ambos, pero ¿y si acompañamos al abrazo con una sonrisa?

¡¡A ver quien es el chulo que sonríe mientras está besando!! :p

El abrazo es como algo más personal, más íntimo.

No abrazarás a un desconocido, en cambio por cultura, besarás a alguien que acaban de presentarte.
Por ende, culturalmente hablando, está más restringido a la intimidad un abrazo que un beso.

Supongo que dependerá siempre de la situación de la persona a la hora de elegir... de tu pasado, de tu presente, de tus sentimientos, de tus ambiciones, de tus sueños...

Uno u otro, cuando salen del corazón son una gozada tanto darlos como recibirlos, pero si tuviera que elegir, ahora mismo, me quedaba con un largo, lento y sentido abrazo... vale, que acabe en un beso, rodeado siempre de una sonrisa :) 

Mañana... quizá me decante por un beso...

Y es que 'el beso es una forma de diálogo... ¿dialogamos abrazados?'


Siempre,
Analema

09 abril 2016

Mi TWF en imágenes


Los recuerdos quedan almacenados en el alma, en el corazón... aunque a veces para producir sonrisas necesitemos de algún que otro estímulo externo.


Playa Jardín - Puerto de la Cruz

Arena negra, arena volcánica

Saliendo del Monte del Agua - Teno Alto

Trío de volcanes:  Pico Viejo - Teide - Montaña Blanca

Mar de nubes - sencillamente espectacular

Pino canario -> Parador - Vilaflor

Cruz del Carmen - Punta del Hidalgo

Cruz del Carmen - Punta del Hidalgo: cultivos

Cruz del Carmen - Punta del Hidalgo: panorámica

Punta del Hidalgo

Charcos Punta del Hidalgo - La Laguna


Y aquí, mi TWF en palabras.

Siempre,
Analema

05 abril 2016

Donde dije digo, digo Diego


Siempre había tenido muy claro, que disfrutar de unas vacaciones en una isla, viviendo en una isla, era algo como fuera de lugar, ilógico y que para disfrutar de ‘más de lo mismo’ (porque al fin y al cabo, una isla es una isla), pues que tenía el resto del mundo para invertir esfuerzos e ilusiones.

Y mira tu por donde, como serán las cosas, que dónde dije digo, digo Diego y acabo aterrizando, sin pretenderlo, en las islas del otro lado, las de arena negra y temperatura constante, donde el invierno no existe y las gua guas campan a sus anchas, donde las papas van siempre acompañadas del mojo y en donde las pellas de gofio se convierten en la solución perfecta para casi todo, donde son custodios del techo del territorio español y donde la práctica totalidad de su geografía conforma un sinfín de parajes idílicos para los amantes de la naturaleza.

Y ahí que me fui.
Y ahí que el destino me sorprendió.
Y ahí que tengo que volver por imprevistos no previstos.
Y ahí que deseo volver para desconectar y recuperar momentos vividos.
Y ahí que me impongo regresar para reclamar unos abrazos no obtenidos.

Y como son las cosas, que una acción solitaria, unida al movimiento de los astros y las estrellas, consigue que se conforme una realidad no esperada y finalmente muy muy disfrutada.

Y esa experiencia te hace crecer como persona, te hace conocerte más a ti mismo, te hace cuestionarte cosas que antes tenías clarísimas y hace que, sin poder evitarlo, aumente tu número de amistades. Gente con las mismas inquietudes, los mismos deseos, las mismas ganas de hacer y descubrir nuevos lugares como tú.

Experiencias que te llenan, que te transforman.
Experiencias positivas, siempre.
De lo negativo, se aprende, con lo positivo te recreas y disfrutas.

Frondosos bosques, lluvias inesperadas y constantes, imágenes para el recuerdo, risas contagiosas, miradas furtivas, bromas por doquier, opiniones que te haces a priori y que al final del día tienes que reconstruir, porque claro, nadie es perfecto, tu menos que nadie… en fin, un lugar y una experiencia altamente recomendable…  sin necesidad de pisar la playa :D

Gracias Tenerife Walking Festival por darnos la oportunidad de disfrutar de todos los tesoros que secretamente oculta la isla.

Un deseo… cuídate, presérvate, no dejes que la avaricia o la corrupción, el politiqueo de turno o los afanes de grandeza puedan contigo.

Volveremos el año que viene, el Teide nos espera, fijado desde ahora como uno de los objetivos de 2.017.

Gracias por existir!!


Siempre,
Analema

P.D.: mi TWF en imágenes, aquí

15 septiembre 2015

El Paraíso del piso de arriba

No, no somos adivinos, ni tan siquiera podemos llegar a imaginar lo que el futuro puede estar preparándonos.

Y en esas que preparas tus vacaciones con ilusión, cuadras horarios para poder hacer el mayor número de cosas posibles... tu objetivo es desconectar, o disfrutar, o conocer gente y lugares distintos… qué más da…

El anhelo está reflejado en esa idea… en que sean unos días que puedas recordar con una sonrisa durante toda la vida.

Y si tienes suerte, mucha suerte, lo que ocurre es que se te gira tu mundo del revés.

Y ahí es cuando aparece ese pequeño país a caballo entre franceses y españoles, que consigue que tus prioridades cambien, que tus ideas se descoloquen, que tengas ganas de más, que no sea suficiente, que ansíes con ganas la próxima oportunidad de reencuentro.

Sobre todo cuando te venden el espectáculo que contemplas con la posibilidad de nuevos enfoques, colores diferentes, paisajes cambiantes… ¡quieres más¡ ¡lo quieres todo¡ en todas sus versiones, en todas su esencias, con todos sus colores y sus olores, sus temperaturas, sus texturas… es como si no fuera posible acabárselo jamás… ¿habrá final para el paraíso del piso de arriba?

El amor que sientes por tu tierra, por tu entorno, por tu realidad, se ve, sin pretenderlo, luchando por el pódium de tu corazón cuando las imágenes que tu retina capta durante las vacaciones siguen siendo reales, aún cuando ya estás de vuelta.

Amor, ¿amor a primera vista? Sí!! ¿porqué no?

Cuando consigues imposibles, cuando generas endorfinas para parar un tren, cuando sonríes sin que nadie te moleste, cuando contemplas compartiendo, cuando desearías parar el tiempo pero este transcurre sin molestar…
La montaña ciega.
La montaña enamora.
La montaña encandila.
La montaña te atrapa.
La montaña te regala imágenes indescriptibles e irrepetibles.

¿cualquier montaña?, ¿cualquier mar?

Todos tenemos nuestras preferencias, nuestros lugares privilegiados y secretos que afortunadamente, son fácilmente ampliables si les damos la oportunidad de llegar a nosotros.

Lo más curioso es que, aún cuando eres capaz tu sólo de enamorarte sin remedio de un trozo de paraíso, si te ayudan ya puede ser el súmmum.

Podríamos haber admirado a la bruna pirenaica, pero no le habríamos puesto nombre, habríamos contemplado la ‘tora blava’ sin saber de su historia y utilidades, nos hubiera sorprendido los colores de la ‘amanita muscaria’ sin relacionarla quizá con lo prohibido y definitivamente, ya jamás olvidaremos que la ‘Sierra de Guara’ está en Huesca.

Gracias por la oportunidad, por los tesoros que has permitido que compartamos contigo, por tu buen hacer, por la compañía y complicidad… gracias Andorra, gracias Encamp.

Continuará mi relación contigo, continuará… 

Siempre,
Analema



23 agosto 2015

Camino de Santiago

Cuando simplemente deseas un buen día que salga del corazón.
Cuando sales de la cama solo para avanzar.
Cuando la recuperación no tiene como objetivo curarte, sino dejarte continuar.
Cuando superas día tras día tus propios límites.
Cuando ves que vas demasiado cargado.
Cuando sabes que vas el último.
Cuando te enorgulleces de tu ‘moreno camino’.
Cuando no te importa el que dirán, el que pensarán o el que opinarán.
Cuando sólo importas tú.
Cuando tu camino, tu trayecto y tus pasos son lo único que importa.
Cuando sobrevives con lo mínimo.
Cuando las cosas superfluas desaparecen.
Cuando lo que antes era un ritual, ahora, sencillamente, no existe.
Cuando se acerca el objetivo y las ilusiones aumentan.
Cuando estás convencido que lo lograrás.
Cuando no dudas de ti.
Cuando ayudas a los ‘tuyos’.
Cuando te paras porque no puedes más.
Cuando te paras por otro.
¡Cuando se paran por ti!
Cuando tu vida te pesa.
Cuando continuas ‘a pesar de…’
Cuando observas y eres observado.
Cuando te adaptas.
Cuando te relacionas.
Cuando el despertador pasa a ser un gallo, una vaca o un helicóptero.
Cuando ir en busca de las flechas amarillas en los lugares más insólitos se convierte en tu gran reto de cada día.
Cuando te miras, por dentro y por fuera y te cuesta reconocerte.
Cuando la rutina se transforma en una monotonía así como en nuevas experiencias para vivir y descubrir.
Cuando los recuerdos te invaden y te asalta una sonrisa.
Cuando un desconocido se interesa por tu historia.
¡Cuando descubres que puedes!
Cuando sabes, en el fondo de tu alma, que no te darás por vencido.
Cuando resuelves los problemas de la forma más sencilla.
Cuando priorizas las cosas según su importancia.
Cuando das importancia a cosas que la tienen y se la quitas a las que no la tienen.
Cuando observas a la gente.
Cuando escuchas sin ser visto.
Cuando deseas en la sombra.
Cuando te sorprenden sin motivo.
Cuando ves que no puedes, pero tus piernas continúan.
Cuando no te cierras.
Cuando te abres.
Cuando fluyes.
Cuando te sorprendes.
Cuando el objetivo es común pero el camino es personal.
Cuando madrugar no cuesta cuando lo importante es poder descubrir que nos deparará el nuevo día.
Cuando buscas alternativas para que el sol no te atrape.
Cuando guardas recuerdos con ilusión.
Cuando descubres que te faltan tantas y tantas cosas por vivir.
Cuando el olor de los eucaliptus sólo puedes recordarlo a través de las hojas que recogiste.
Cuando desearías compartir lo que te pasa con la gente que quieres.
Cuando se te despiertan deseos que no sabías que tenías.
Cuando echas de menos la rutina una vez conseguido el objetivo.
Cuando sientes añoranza de lo que el Camino te ha desvelado.

Todo eso y más, es el …

Camino de Santiago


El camino te transforma, es inevitable, pero a pesar de todo...